Stability AI se vuelca en la música de la mano de Sean Parker

Stability AI se vuelca en la música de la mano de Sean Parker

Sean Parker vuelve al negocio de la música. Esta vez asegura que trabaja con la industria y no contra ella.

El cofundador de Napster ha contado a The Information que está "jugando según las reglas" con su último proyecto: reconvertir Stability AI en un fabricante de herramientas para profesionales de la música. Admite sin rodeos que su vieja costumbre de pedir perdón en lugar de permiso no acabó bien la última vez que se metió en la música. El nuevo plan se apoya desde el principio en acuerdos de licencia con las grandes discográficas.

Del borde del colapso a un nuevo rumbo

Stability AI es conocida sobre todo como una startup de generación de imágenes. Hace dos años pasaba por serios apuros. El gasto excesivo y las turbulencias internas la llevaron al borde del colapso y acabaron con la salida de su fundador, Emad Mostaque.

Parker participó entonces en un rescate de 80 millones de dólares. Su amigo de toda la vida Prem Akkaraju pasó a ser consejero delegado. Desde entonces, los dos han guardado silencio sobre lo que estaban construyendo. Ahora lo están enseñando en público.

Su objetivo es que Stability se convierta en el proveedor de referencia de herramientas de IA para quienes se ganan la vida haciendo música. Es una ruptura clara con los orígenes de la empresa en la generación de imágenes, un terreno que sigue avanzando a toda velocidad con lanzamientos como la edición de imágenes en varios pasos de Flux 3.

Las discográficas, inversoras y licenciantes

La pieza más importante de la estrategia se anunció a finales de agosto. Stability captó 76 millones de dólares en una ronda en la que participaron Sony, Warner y Universal, tres de las mayores discográficas. El acuerdo fue más allá del dinero. Como parte del trato, las discográficas también cedieron bajo licencia sus catálogos a Stability para entrenar sus modelos.

Ese es el núcleo del argumento de las "reglas" de Parker. Los datos de entrenamiento son el asunto más polémico de la música generada con IA. En este caso, las empresas que poseen buena parte de la música grabada respaldan a la startup y, a la vez, le permiten entrenar con su material.

Lo que ha lanzado Stability hasta ahora

Desde la ronda de financiación, la empresa ha presentado:

  • Tres nuevos modelos de audio
  • Software de IA para editar música

Los modelos pueden crear pistas instrumentales completas o fragmentos más cortos a partir de instrucciones de texto. El usuario describe lo que quiere y el sistema genera el audio.

Parker afirma que la próxima actualización añadirá una forma más musical de controlar el resultado. Los usuarios podrán tararear una melodía o hacer beatbox con un patrón de batería, y la IA usará esa entrada para dar forma a lo que produce. Para músicos y productores, es una interfaz más natural que escribir descripciones. Muchos músicos profesionales piensan en sonidos, no en frases, así que poder esbozar una idea con la voz podría importar más que cualquier mejora concreta de un modelo.

Por qué el objetivo son los profesionales

Parker dice que su foco son los profesionales de la música, no los usuarios ocasionales que quieren una canción rápida para divertirse. Esa elección encaja con la apuesta por las licencias. Es poco probable que las discográficas respalden una herramienta pensada para inundar las plataformas de streaming con temas generados. Tienen más motivos para apoyar un software que ayude a artistas, productores e ingenieros de sonido a hacer su trabajo.

El software de edición apunta en la misma dirección. Una herramienta profesional tiene que hacer algo más que generar un archivo terminado. Debe permitir cambiar, recortar y pulir lo que se escucha, e integrarlo en un flujo de trabajo ya existente.

Nuestra opinión

La reaparición de Parker llama la atención sobre todo por su historial. Que un cofundador de Napster consiga dinero de Sony, Warner y Universal, y además acceso a sus catálogos para entrenar, sugiere que al menos parte de la industria musical ve ya la IA con licencia como algo que moldear en lugar de bloquear.

Para quienes siguen el audio generativo, es una apuesta distinta de la que han hecho muchas empresas de IA. En vez de entrenar primero y negociar después, Stability intenta convertir el visto bueno de las discográficas en un argumento de venta. Eso importa porque la cuestión de quién cobra por el contenido de entrenamiento sigue abierta en todos los medios. Los editores de noticias, por ejemplo, se quejan de los pagos escasos y opacos que reciben por las respuestas de IA de Google.

También sitúa a Stability en un mercado de audio saturado y con mucho dinero, donde empresas como ElevenLabs no dejan de revalorizarse.

Habrá que ver si los profesionales adoptan de verdad estas herramientas, cómo funcionan los controles por tarareo y beatbox cuando salgan, y si el enfoque con licencias le da a Stability una ventaja duradera o simplemente le impone un coste que sus rivales prefieren evitar.