Deepseek roza los 12.000 millones antes de su OPV de 2027
La última ronda de financiación de Deepseek ha superado con creces su objetivo inicial. Según Bloomberg, la start-up china de inteligencia artificial está cerca de asegurarse al menos 12.000 millones de dólares, y fuentes conocedoras de las negociaciones apuntan a que la cifra final podría acercarse a los 15.000 millones. En un principio, la compañía aspiraba a captar unos 7.500 millones de dólares con una valoración de alrededor de 75.000 millones.
Dos inversores destacan sobre el resto. El fabricante de baterías CATL y el gigante de internet Tencent son los que más dinero aportan. CATL ha declinado hacer comentarios sobre la información. Ni Tencent ni Deepseek han respondido a las peticiones de comentarios.
Por qué los inversores hacen cola
El interés tiene su origen en un modelo: V4-Flash. Deepseek lanzó V4-Flash y V4-Pro como versiones preliminares en abril. Desde entonces, V4-Flash ha marcado nuevos récords en la relación entre coste y rendimiento frente a los modelos de Anthropic y OpenAI.
Esto es importante porque el coste se ha convertido en un elemento central de la competencia en IA. Un modelo que ofrece buenos resultados a un precio más bajo resulta atractivo para los desarrolladores y las empresas que gestionan grandes cargas de trabajo. Para los inversores, además, es una señal de que un laboratorio de fuera de Estados Unidos puede competir de tú a tú con las empresas con más financiación del sector.
Una ronda que se frenó y luego creció
El camino hasta esta ronda no ha sido fácil. Deepseek había puesto en pausa la captación de fondos después de que se viralizaran en internet unas declaraciones de su fundador, Liang Wenfeng, sobre la dependencia de la compañía de los chips de Nvidia. La pausa no duró mucho, y la ronda es ahora mayor de lo previsto.
No es la primera vez que Deepseek recurre a capital externo. En junio, la compañía cerró su primera ronda externa por unos 7.400 millones de dólares, con una valoración superior a los 50.000 millones. La nueva ronda llegaría apenas unos meses después, con una valoración objetivo más alta y más capital en juego.
El camino hacia la salida a bolsa
Una vez cerrada esta ronda, Deepseek prevé reestructurarse para preparar una oferta pública de venta (OPV) a principios de 2027. Esto situaría a la compañía en un calendario similar al de varios laboratorios estadounidenses que también se encaminan hacia los mercados bursátiles, como demuestra la propia ronda de financiación de OpenAI previa a su salida a bolsa.
Tres aspectos definen el plan:
- Capacidad de cómputo. Deepseek está construyendo un centro de datos con al menos 160.000 chips de IA de Huawei.
- Independencia en chips. La compañía también está desarrollando su propio chip de inferencia. El objetivo es reducir su dependencia tanto de Nvidia como de Huawei.
- Modelos abiertos. Liang quiere que Deepseek siga publicando modelos abiertos con pesos de libre acceso, aunque la compañía incorpore a grandes inversores externos y se dirija hacia su salida a bolsa.
La cuestión de los chips persigue a Deepseek desde hace tiempo. Su gran pedido a Huawei encaja con trabajos anteriores como las herramientas de código abierto que lanzó para los chips Ascend de Huawei. Un chip de inferencia propio iría un paso más allá y daría a la compañía más control sobre el hardware que ejecuta sus modelos.
El compromiso con los pesos abiertos
La postura de Liang sobre los pesos abiertos llama la atención en el contexto de una OPV. Muchos laboratorios que captan grandes sumas optan por modelos cerrados para proteger sus productos. El fundador de Deepseek deja claro que quiere mantener el enfoque contrario. Los pesos abiertos permiten que cualquiera descargue y ejecute los modelos, algo que contribuyó a forjar la reputación de Deepseek entre los desarrolladores de todo el mundo.
Está por ver cómo resistirá ese enfoque la presión de los accionistas públicos. Por ahora, forma parte de su argumentario.
El panorama general
Esta ronda indica que el apetito inversor por los laboratorios chinos de IA es fuerte, al menos cuando pueden presentar modelos competitivos a bajo coste. El respaldo de CATL, un fabricante de baterías, y de Tencent, una plataforma tecnológica, apunta además a un amplio interés de grandes empresas chinas ajenas al núcleo del sector de la IA.
Para quienes siguen la carrera mundial de la IA, esta historia reúne tres tendencias. En primer lugar, la eficiencia en costes se ha convertido en una vía clave para competir con los laboratorios estadounidenses, y V4-Flash parece ser el argumento más sólido de Deepseek en ese terreno. En segundo lugar, el hardware sigue siendo un punto débil. Los comentarios virales sobre la dependencia de Nvidia, el centro de datos de Huawei y el chip de inferencia propio muestran hasta qué punto el acceso a los chips condiciona la estrategia. En tercer lugar, los modelos de pesos abiertos son ya un campo de batalla en sí mismos, con start-ups estadounidenses como Reflection plantando cara directamente a sus rivales chinos.
Conviene estar atentos a si Deepseek logra mantener su política de pesos abiertos una vez que cotice en bolsa. También a si su propio chip pasa de la fase de desarrollo y a si el centro de datos de Huawei puede proporcionar la capacidad de cómputo que necesita. El tamaño final de la ronda, de entre 12.000 y 15.000 millones de dólares si se confirman las informaciones, será una primera señal de cuánta confianza depositan los inversores en ese plan.
