Detección de disparos de Flock: el CEO y la web discrepan

Detección de disparos de Flock: el CEO y la web discrepan

El consejero delegado de Flock, Garrett Langley, tiene una explicación sencilla de lo que escuchan los micrófonos de su empresa: disparos y nada más. La propia web de Flock habla de algo más amplio. Esa contradicción salió a la luz esta semana en TechCrunch Disrupt, donde Langley defendió el producto sobre el escenario mientras un grupo de manifestantes se concentraba a las puertas del recinto de San Francisco.

La cuestión va más allá de una sola empresa. Demuestra lo difícil que es saber qué hace realmente un sistema de detección que funciona sin descanso cuando quienes lo venden lo describen de forma distinta según el público.

Lo que dijo Langley en el escenario

Flock es una empresa de vigilancia conocida sobre todo por sus cámaras de lectura de matrículas. Su producto de audio, llamado Gunshot Detection, utiliza micrófonos repartidos por los barrios para captar disparos y otros sonidos del entorno. El objetivo declarado es que los cuerpos de seguridad tengan "conocimiento más temprano" de los incidentes.

En conversación con la directora de TechCrunch, Connie Loizos, Langley explicó el porqué del producto. "La mayoría de la gente no llama al 911 cuando oye un disparo, y por eso creamos el producto", afirmó.

Después contó cómo el alcance se amplió durante un tiempo. Algunos clientes tenían los micrófonos instalados en aparcamientos y preguntaron si también podían recibir avisos cuando alguien estuviera siendo secuestrado o agredido. Langley dijo que la idea parecía lógica, así que Flock desarrolló un prototipo y lo probó con un par de clientes. Llegaron las críticas. Langley reconoció que la empresa se había equivocado, pero aseguró que había escuchado.

"Solo había un par de clientes probando el prototipo con nosotros, y dijimos: 'Vale, perfecto, solo va a detectar disparos, sin más'", explicó. Si se dispara un arma, el sistema avisa. Por lo demás, en sus palabras, "eso es lo único que va a escuchar".

Cuando se le insistió en que el marketing de Flock promete más que eso, su respuesta fue escueta: "Solo disparos".

Lo que dice la web

Las páginas de producto de Flock cuentan otra historia. Afirman que los sistemas de audio pueden localizar disparos al instante, pero también "detectar a tiempo las street takeovers para frenar el caos antes de que se agrave" e "identificar accidentes graves en tiempo real para que la ayuda llegue antes". Otra frase promete "ampliar la información más allá de los disparos con alertas de accidentes de tráfico, fuegos artificiales y sideshows". Sideshows y street takeovers son términos que se usan en EE. UU. para referirse a concentraciones informales de coches que ocupan la vía pública.

El apartado de preguntas frecuentes va más lejos. Indica que "además de disparos, Flock Gunshot and Audio Detection puede detectar fuegos artificiales, sideshows y otros sucesos que alteran la convivencia". También afirma que la "biblioteca de detección" de la empresa "se amplía continuamente para incluir amenazas emergentes que sean relevantes" para lo que necesita cada cliente.

Tras el evento, el portavoz de Flock, Paris Lewbel, ofreció una aclaración. Según Lewbel, la tecnología "se utiliza principalmente para detectar disparos, pero también es capaz de detectar fuegos artificiales, sideshows y posibles accidentes de tráfico". De acuerdo con el portavoz, Langley quería subrayar que Audio Detection de Flock "no está diseñado para vigilar conversaciones ni analizar el habla y actualmente no detecta gritos ni señales de angustia humana".

El episodio de los "gritos"

Ese último punto remite a una polémica anterior. Cuando Flock anunció Gunshot Detection el año pasado, dijo que el sistema detectaría "gritos". Las organizaciones de defensa de la privacidad se opusieron a un producto que escuchaba voces humanas. Flock cambió la redacción de su web por "sonidos de angustia humana" y más tarde afirmó que había retirado por completo la función de detección de angustia a los clientes que la habían probado.

Langley atribuyó buena parte de las críticas a la desinformación y sostuvo que quienes critican a la empresa a menudo no entienden cómo funcionan sus productos. En cuanto a la escala, dijo que el número de micrófonos de Flock es comparable al de ShotSpotter, el proveedor de detección de disparos más conocido, que contaba con unos 25.000 micrófonos en 2024, según Wired.

Un rechazo cada vez mayor

La entrevista llega en un momento en que la opinión pública se vuelve contra Flock y otras empresas de lectores de matrículas. Defensores de la privacidad, entre ellos la ACLU, han alertado del riesgo de usos indebidos, y algunos ciudadanos han llegado a destrozar cámaras de la compañía. Texas y Florida han dado pasos para poner fin a su relación con Flock, y Ring, de Amazon, ha roto su alianza con la empresa. Un malestar similar ante la tecnología que avanza a toda velocidad aparece en las encuestas, como una que revela que la mayoría de los estadounidenses quiere que la IA vaya más despacio.

Nuestro análisis

El problema de fondo no es si los micrófonos de Flock pueden oír fuegos artificiales. Es que el consejero delegado, el portavoz y la web describen el alcance del producto de tres maneras distintas. En un sistema instalado en espacios públicos que escucha de forma continua, la definición de lo que detecta es la principal garantía que tiene la ciudadanía. Si esa definición cambia según quién hable, la confianza se resiente rápidamente.

La expresión "se amplía continuamente", referida a la biblioteca de detección, es la que merece más atención. Sugiere que las capacidades del hardware ya instalado pueden cambiar mediante actualizaciones de software, sin micrófonos nuevos ni un aviso público evidente. El episodio de los gritos demostró lo rápido que se puede probar una función con clientes antes de que llegue el escrutinio externo.

Esto encaja en una tendencia más amplia de herramientas policiales apoyadas en IA que plantean dudas sobre su precisión y su control, como se vio cuando un modelo de IA envió a la policía una pista falsa sobre un asesinato. Habrá que estar atentos a si Flock publica una lista fija y pública de las categorías de sonido que detecta, y a si más estados o socios siguen los pasos de Texas, Florida y Ring y se desmarcan.