Rivian planea llevar agentes de IA de terceros a sus coches
Rivian ya permite hablar con sus vehículos eléctricos a través de su propio asistente de IA. Ahora su fundador y consejero delegado, RJ Scaringe, asegura que la compañía quiere ir más allá: ejecutar dentro de sus coches agentes de IA desarrollados por empresas externas como Anthropic.
Scaringe explicó el plan esta semana sobre el escenario de TechCrunch Disrupt. "Ahí es donde se vuelve mágico", dijo. No dio ningún calendario. Rivian rehusó dar más detalles y se remitió a su "AI & Autonomy Day", un evento que la compañía celebrará en diciembre.
Por qué Rivian puede intentarlo
La mayoría de los fabricantes dependen de Apple CarPlay o Android Auto para buena parte de la experiencia a bordo. Rivian tomó otro camino. Desarrolló desde cero el software de sus coches y creó muchas de sus propias aplicaciones, incluida la navegación. Aun así, ha integrado aplicaciones populares como Apple Music.
Controlar todo el software le da a Rivian margen para incorporar asistentes externos. TechCrunch apuntó posibles candidatos como Claude de Anthropic, Dots de OpenAI o el asistente Muse de Meta, aunque Rivian no ha confirmado ningún socio por su nombre más allá de la mención de Scaringe a Anthropic como ejemplo.
Cómo funciona el asistente actual
Rivian afirma que ha creado su propio marco agéntico. Cuando alguien le habla al vehículo, el sistema averigua qué acción quiere esa persona y envía la petición a la parte correspondiente del software del coche. En la práctica, suele tratarse de tareas rutinarias: bajar la temperatura, encender la calefacción de los asientos o resumir las noticias.
Scaringe comparó el sistema con un semáforo. "Si le preguntas algo al vehículo, decide qué modelo va a usar", explicó. Las peticiones sencillas pueden ir a un modelo local que funciona en el propio vehículo. Las preguntas más complejas pueden enviarse a la nube, donde Rivian utiliza varios modelos distintos.
Desde mayo, el asistente puede acceder a aplicaciones externas como Google Calendar. Añadir productos de los laboratorios punteros de IA sería el siguiente paso.
Lo difícil: la fontanería y la seguridad
Scaringe habló con franqueza de la dificultad. "Hay mucho trabajo de fontanería entre bastidores que tenemos que hacer para asegurarnos de que eso funcione, y no solo dentro de Rivian", dijo. También hará falta una estrecha coordinación con los laboratorios de IA para que habiliten esa fontanería por su parte.
Además, subrayó que este software estaría muy cerca de sistemas críticos para la seguridad, por lo que Rivian tiene que ser extremadamente cuidadosa. La compañía traza aquí una línea clara. "No querrías que un agente determinara: 'oye, es momento de frenar o de girar el volante'", afirmó. Los controles del vehículo no se pondrán en manos de un agente.
Cómo podría ser en el coche
Scaringe prevé que los agentes de terceros funcionen en el coche como una extensión de cómo la gente ya usa estas aplicaciones. Eso significa que Rivian necesitaría una forma de conectar el vehículo con el contexto que asistentes como Muse recopilan sobre sus usuarios.
Su ejemplo: un conductor le pide al asistente de Rivian que encienda la ventilación de los asientos. Acto seguido, dice: "Ayer estuvimos hablando de esta comida. Tengo pensado invitar a gente el viernes. ¿Me ayudas a pensar qué vamos a preparar?". El coche recurriría entonces al contexto de una conversación que el conductor mantuvo con el asistente en otro dispositivo.
Rivian no sería la primera. A principios de este año, Tesla añadió una función que permite a los usuarios hablar tanto con el chatbot Grok de SpaceX como con su asistente Grok Bot.
Nuestro análisis
El detalle más útil aquí no es el discurso de lo "mágico", sino la arquitectura. Rivian mantiene al agente alejado de los frenos y la dirección, reparte las peticiones entre modelos locales y en la nube, y trata a los asistentes externos como una capa adicional y no como el núcleo. Eso encaja con una tendencia más amplia en el diseño de agentes: los controles más seguros están alrededor del modelo, no dentro de él.
La propuesta también depende de que el contexto personal acompañe al usuario de un dispositivo a otro, una idea por la que otras empresas están apostando con el contexto del dispositivo. Eso plantea dudas sobre el intercambio de datos entre fabricantes de coches y laboratorios de IA, y sobre quién es responsable cuando un agente se equivoca, un asunto para el que las aseguradoras ya se están preparando.
Habrá que ver si Rivian anuncia socios o un calendario en su evento de diciembre, y con qué rigor limita lo que pueden tocar los agentes externos.
