Modelo de IA de Corea del Sur: 3.490 millones de dólares
Corea del Sur quiere un modelo de IA de frontera que pueda considerar suyo, y está dispuesta a respaldarlo con mucho dinero público. El Gobierno prevé destinar 4,7 billones de wones, unos 3.490 millones de dólares, a desarrollarlo mediante inversiones de capital respaldadas por el Estado. La partida figura en el proyecto de presupuestos de 2027, así que todavía no es definitiva: el Parlamento aún tiene que aprobarla.
En paralelo al desarrollo del modelo habrá una segunda línea de financiación. Su objetivo es extender el uso de los modelos coreanos al conjunto de la economía, para que la IA nacional no se limite a existir, sino que se utilice de verdad.
Una nueva carrera, no un premio
Corea del Sur ya tiene en marcha un concurso nacional de modelos de IA. Solo siguen en liza LG AI Research, SK Telecom y Upstage, y dos de ellas llegarán a la final. Sin embargo, ser finalista no garantiza una parte del nuevo dinero.
En su lugar, el Gobierno abre un concurso nuevo, y esta vez las startups también pueden presentarse. Haber tenido éxito en el programa actual no se traducirá automáticamente en más presupuesto. Todos los equipos, consolidados o nuevos, tendrán que defender de nuevo su candidatura.
Es una decisión relevante. Impide que los que ya están dentro se duerman en los laureles y abre una puerta real a los actores más pequeños. También indica que a las autoridades les importa más quién puede ofrecer un modelo competitivo que recompensar a las empresas que ya forman parte del programa.
Realismo en el objetivo
El plan es notablemente modesto sobre dónde puede competir Corea. Las autoridades han reconocido abiertamente que el país no puede seguir el ritmo de las grandes empresas estadounidenses. Lo que sí consideran alcanzable es igualar a los principales modelos abiertos procedentes de China.
Esa referencia dice mucho de cómo está el sector hoy. Los laboratorios chinos han puesto el listón muy alto en modelos de libre acceso, y un programa nacional los toma ahora como objetivo realista, en lugar de los mejores sistemas estadounidenses. Encaja con una tendencia más amplia de desarrolladores de fuera de China que se miden directamente con los rivales chinos de pesos abiertos.
Las cifras en contexto
Cuando arrancó el concurso actual, el Gobierno prometió 530.000 millones de wones, unos 390 millones de dólares, a las cinco empresas que seleccionó inicialmente. El nuevo plan multiplica esa cifra por nueve, aproximadamente.
Es un salto enorme para Corea, pero se queda pequeño al lado de las grandes tecnológicas estadounidenses. Google, Amazon, Microsoft y Meta prevén gastar en conjunto unos 725.000 millones de dólares solo en 2026, la mayor parte en centros de datos para IA. Toda la apuesta plurianual de Corea por su modelo equivale a una pequeña fracción de un solo año de ese gasto.
La industria ya invierte en computación
El Gobierno no parte de cero. La industria coreana lleva tiempo invirtiendo en infraestructura de IA:
- Octubre de 2025: Samsung y SK firmaron un acuerdo con OpenAI para ampliar la infraestructura de IA en Corea del Sur.
- Junio: Samsung, SK Hynix y el Gobierno anunciaron un plan de 590.000 millones de dólares para aumentar la producción de chips.
Estas iniciativas cubren la parte del hardware. La nueva partida presupuestaria apunta a otra carencia: los propios modelos.
Quién cobra hoy por la IA
Esa carencia se nota en el gasto de los consumidores. Los usuarios coreanos han pagado sobre todo a empresas extranjeras por sus servicios de IA. En diciembre de 2025, los coreanos gastaron más en ChatGPT y suscripciones similares que en Netflix.
Es una señal clara de que hay demanda, y muestra adónde va el dinero. Una parte grande y creciente del gasto de los consumidores coreanos en IA acaba en proveedores con sede en el extranjero. Un modelo nacional, respaldado por programas que animen a las empresas a adoptarlo, pretende retener parte de ese gasto en casa.
La visión de conjunto
Esto parece una apuesta por la soberanía en IA más que un intento de liderar a escala mundial. Corea del Sur no pretende superar a los mayores laboratorios estadounidenses. Quiere un modelo competente que controle ella misma, desarrollado por empresas coreanas y utilizado por la economía coreana. Europa avanza en una dirección parecida, con iniciativas como el modelo de pesos abiertos en alemán e inglés de Aleph Alpha, pensado para necesidades locales.
La fuerza del plan puede estar en su realismo. Tomar como referencia los modelos abiertos chinos fija un objetivo que se puede medir de verdad. Pero esos modelos no dejan de mejorar y cuentan con un respaldo financiero considerable, como demuestra la carrera por la financiación en torno a Deepseek. Igualarlos es apuntar a un blanco móvil.
El concurso abierto también merece atención. Dejar entrar a las startups podría aportar enfoques nuevos, pero aún no está claro cómo se repartirá el dinero ni con qué criterios se elegirá a los ganadores.
Tres cosas a seguir a partir de ahora: si el Parlamento aprueba los 4,7 billones de wones en los presupuestos de 2027, qué empresas se presentan al nuevo concurso y si la línea de adopción consigue de verdad que empresas y consumidores coreanos abandonen las suscripciones de IA extranjeras. El dinero por sí solo no garantiza un modelo competitivo. Lo decidirá la ejecución.
