Anthropic factura 16.800 millones en el T3 antes de su OPV
Anthropic ingresó 16.800 millones de dólares en el tercer trimestre y, por primera vez, obtuvo beneficios en términos ajustados. Así lo recoge una información del Financial Times publicada el 14 de octubre. Las cifras se dieron a conocer en una reunión privada entre directivos de Anthropic e inversores interesados en comprar acciones cuando la compañía salga a bolsa.
El momento no es casual. Anthropic sigue adelante con su oferta pública de venta (OPV) y se da por hecho que debutará en bolsa en noviembre. Según varias informaciones, aspira a una valoración de hasta 2 billones de dólares, lo que la situaría entre las empresas más valiosas del mundo.
Las cifras y lo que falta
Datos anteriores del Wall Street Journal situaban los ingresos de Anthropic en el primer trimestre en 4.800 millones de dólares. Informaciones posteriores apuntaban a que la compañía había más que duplicado esa cifra en el segundo trimestre, hasta los 11.600 millones. El nuevo dato del tercer trimestre supone un aumento intertrimestral de alrededor del 45%.
Aun así, la cifra principal deja algunas lagunas. La fuente anónima del Financial Times no precisó si los 16.800 millones son ingresos brutos o netos. Tampoco explicó cómo define Anthropic la "rentabilidad" en este caso. Los inversores quieren algo más que la cifra de ingresos. Una de las grandes preguntas es cuánto gasta Anthropic para crecer a este ritmo.
Como Anthropic sigue sin cotizar, no está obligada a publicar ese tipo de detalles. Por eso, cualquier dato que trascienda acapara mucha atención. Muchos inversores ven los ingresos de Anthropic como un termómetro del mercado de la IA en su conjunto, que ha sumado billones de dólares al valor de las tecnológicas en bolsa.
Por qué una sola cifra puede mover los mercados
La semana pasada quedó claro hasta qué punto los mercados son sensibles a estas cifras. El Financial Times reconoció que las cifras publicadas anteriormente sobre OpenAI eran erróneas. Rebajó su estimación de los ingresos anualizados de OpenAI de unos 68.000 millones de dólares a 50.000 millones y lo atribuyó a un simple error de cálculo.
La corrección golpeó con fuerza a las tecnológicas. El Nasdaq cayó un 1,25%, y Oracle, CoreWeave, Intel y Nvidia retrocedieron cada una más que eso. Todas estas empresas están vinculadas a los grandes laboratorios de IA, y muchas han firmado con ellos contratos plurianuales por valor de miles de millones de dólares. Cuando cambian las perspectivas de Anthropic u OpenAI, sus proveedores y socios también lo notan.
De aspirante a líder
Durante mucho tiempo OpenAI fue considerada la líder de la IA, pero este año Anthropic le ha tomado la delantera. La compañía ha lanzado una serie constante de modelos punteros. Su herramienta Claude Code, que escribe software a partir de instrucciones en lenguaje natural, se ha extendido ampliamente entre las empresas.
Hoy se habla de Anthropic como una de las empresas que más rápido han crecido de la historia. En mayo cerró una ronda de financiación de 65.000 millones de dólares que la valoraba en 965.000 millones. Una financiación de esa magnitud es habitual en la IA, donde los desarrolladores tienen que pagar chips carísimos para entrenar y ejecutar sus modelos.
Presión por la seguridad y por los costes
El crecimiento llega en un momento delicado para el sector. En septiembre dimitió Jacob Coxon, investigador de Anthropic. Según dijo, "las personas que construyen la IA creen sinceramente que podría matarnos a todos antes de que acabe la década".
Sus declaraciones llegaron tras varios incidentes de ciberseguridad de gran repercusión relacionados con modelos punteros. El consejero delegado de Anthropic, Dario Amodei, publicó después un ensayo en el que pedía a las empresas "frenar el ritmo al que mejoramos las capacidades de los modelos de IA", para que el sector tenga tiempo de implantar medidas de seguridad adecuadas. El consejero delegado de OpenAI, Sam Altman, Elon Musk y otros respaldaron la petición. El presidente de EE. UU., Donald Trump, la rechazó y abogó en cambio por que las empresas se autorregulen.
Los costes son la otra fuente de presión. Muchas empresas se están pasando a modelos de código abierto y de pesos abiertos, mucho más baratos de usar, y Anthropic y OpenAI han tenido que reaccionar. La semana pasada Anthropic lanzó Claude Haiku 5.5, su modelo de lenguaje pequeño más avanzado. Según Anthropic, cuesta alrededor de un 75% menos que Haiku 4.5, lo que lo pone a la altura del modelo pequeño de OpenAI, GPT-6 Luna.
Nuestra opinión
La cifra del tercer trimestre indica que el negocio de Anthropic sigue creciendo con fuerza. Pero el ritmo se está moderando: los ingresos se más que duplicaron del primer al segundo trimestre, mientras que del segundo al tercero subieron alrededor de un 45%. Sigue siendo algo poco habitual a esta escala, pero una valoración de 2 billones de dólares probablemente da por hecho que la curva no se aplanará mucho más.
El problema de fondo es lo poco que está confirmado. Una cifra filtrada, sin una definición de ingresos ni de beneficios, es una base endeble para una salida a bolsa de este tamaño. La corrección de OpenAI demostró lo rápido que puede cambiar el sentimiento del mercado cuando un dato resulta ser erróneo. El folleto de la OPV debería despejar en algún momento las dudas sobre el gasto, los márgenes y qué significa exactamente "ajustado".
También conviene vigilar si los modelos más baratos, como Haiku 5.5, reducen los ingresos por cliente más deprisa de lo que generan nuevo uso. Y si algún repliegue de las empresas acaba reflejándose en las cifras. Para las compañías que trabajan sobre Claude, una Anthropic cotizada supondría más transparencia, pero también un escrutinio más estrecho por parte de los accionistas.
