La IA vertical lidera en el Trailblazers de Bank of America

La IA vertical lidera en el Trailblazers de Bank of America

Los modelos de propósito general empiezan a parecerse demasiado. Las empresas que se presentaron en la Private Tech Trailblazers Conference 2026 de Bank of America, celebrada en Palo Alto (California), apuestan por lo que rodea a esos modelos: sus propios datos, los flujos de trabajo de cada sector y, cada vez más a menudo, su propio hardware.

El cartel abarcaba restaurantes, construcción, hospitales, pagos y defensa. Cada empresa atacaba un problema muy concreto en el que los resultados se pueden medir. John Furrier, analista ejecutivo de theCUBE Research, se encargó de las entrevistas. Según él, la inteligencia especializada ha pasado de ser un tema secundario a ocupar el centro del debate en cerca de un año, porque "la inteligencia sale de los datos".

Nueve empresas destacaron.

Robots, camiones y chips

1. Bear Robotics. La compañía tiene desplegados unos 16.000 robots móviles autónomos y una cartera de pedidos de unos 4.000, y su cofundador, Bren Pierce, aseguró que los ingresos se duplican cada año. Su mercado principal son los restaurantes de Japón y Corea, aunque también trabaja con residencias de mayores y casinos. Una alianza con LG le está abriendo la puerta a almacenes y fábricas. Pierce vendió a Bear su startup de humanoides, Kinisi, y esos humanoides funcionan con el mismo software y la misma infraestructura en la nube que los robots móviles. Los modelos fundacionales que aprenden con unos pocos cientos de ejemplos, la computación a bordo como Jetson Thor de Nvidia y la programación asistida por LLM han reducido proyectos de seis meses a unos pocos días. Las manos táctiles siguen siendo el cuello de botella, a unos 30.000 dólares cada una.

2. All3. La mano de obra supone entre el 55% y el 60% de los costes de construcción. All3, nombre comercial de Address Robotics Ltd., quiere reducir ese peso controlando toda la cadena: un software que convierte una parcela en planos listos para pedir licencia, robots industriales que fabrican elementos a medida a coste de producción en serie y un robot móvil llamado Mantis que los monta y los remata en obra. Como es All3 quien diseña el proceso, su consejero delegado, Rodion Shishkov, explicó que puede eliminar la mayoría de los casos excepcionales en lugar de entrenar a los robots para resolver cada uno. Tras una ronda semilla de entre 25 y 30 millones de dólares, ya se está preparando su primera obra: una parcela de 11 lados para un edificio de co-living de seis plantas.

3. Harbinger Motors. Harbinger vende plataformas eléctricas e híbridas de gama media a precio de diésel. Su consejero delegado, John Harris, afirmó que un camión de paquetería típico en California ahorra unos 30.000 dólares al año en combustible, ya descontado el coste de la recarga. Entre sus clientes están FedEx y Thor Industries, y su sistema de baterías ya alimenta las caravanas Airstream. Una alianza con American Rheinmetall apunta a la conducción autónoma terrestre para defensa.

4. Unconventional AI. Fundada hace un año por Naveen Rao, la empresa aspira a reducir unas 1.000 veces el consumo energético de la IA diseñando chips y software de forma conjunta. Ha levantado unos 540 millones de dólares, ha pasado de 14 empleados en enero a unos 60 y cerró el diseño de un chip con TSMC el 1 de junio. Su director financiero, Ali Esfahani, sostuvo que la red eléctrica solo puede crecer de forma lineal, así que las arquitecturas actuales no podrán seguir el ritmo.

Agentes con especialidad

5. Bloomreach. Su consejero delegado, Raj De Datta, dijo que los modelos se están convirtiendo en una mercancía. El motor de IA de la compañía, Loomi, entrenado con 7.000 millones de perfiles de consumidores, supera entre cinco y 10 veces a los LLM genéricos. Las llamadas de agentes de terceros a través de Loomi Connect crecen un 83% de un mes a otro.

6. Airwallex. La empresa, fundada en Melbourne, cuenta con más de 90 licencias y permite a las compañías operar como locales en las 80 a 100 principales economías. Declara unos ingresos anualizados de unos 1.400 millones de dólares. Irvin Sha describió el comercio agéntico como una carrera por ocupar terreno.

7. Hippocratic AI. Sus agentes de voz gestionan citas, preparación para cirugías y seguimientos, pero nunca diagnostican. Un modelo lleva cada llamada mientras otros 30 lo supervisan. Seis sistemas sanitarios que son inversores aportaron 6 millones de llamadas reales de pacientes para el ajuste fino.

8. CloudWalk. Los agentes que funcionan en su propio clúster de GPU Nvidia Blackwell gestionan ya el 99% de la atención al cliente, frente al 65% de hace 18 meses. Los ingresos por empleado ascienden a 2,7 millones de dólares.

9. La visión de Bank of America. JD Moriarty explicó que la IA y la robótica exigen tanto capital que las empresas salen ahora a bolsa con un tamaño mucho mayor. Los inversores buscan un crecimiento sostenido, y en 2026 la actividad de operaciones se inclina hacia el hardware y los semiconductores.

Nuestro análisis

El hilo conductor es el control. Estas empresas son dueñas de sus datos, de sus modelos y, a veces, de sus GPU y sus fábricas, y tratan el modelo base como una pieza más entre muchas. Encaja con una tendencia que venimos siguiendo últimamente, desde la ronda de 350 millones de dólares de EliseAI para la automatización sectorial hasta la ronda de financiación que estaría cerrando FieldAI para robótica.

También merecen atención los diseños de seguridad. Los 30 modelos supervisores de Hippocratic y las salvaguardas integradas de CloudWalk apuntan a que los sectores regulados están incorporando la supervisión al núcleo del producto en lugar de añadirla después. La gran incógnita es el coste. Si Moriarty tiene razón y, de momento, la escala pesa más que la diferenciación, habrá que ver si los actores verticales más pequeños consiguen reunir capital suficiente para ser dueños de su propia infraestructura o si acaban alquilándosela a empresas más grandes.