Automation Anywhere compra Boost.ai para crecer en IA de voz
Automation Anywhere ha acordado comprar Boost.ai, una empresa que desarrolla IA conversacional y de voz, a su propietario, Nordic Capital. La operación da a la compañía de automatización empresarial una vía directa hacia el trabajo de cara al cliente: las llamadas, los chats y las solicitudes de soporte que suelen estar por delante de los procesos de back office que ya automatiza.
Ninguna de las dos empresas ha hecho públicas las condiciones de la operación. Lo que sí han explicado es la estrategia que hay detrás, y eso dice mucho sobre el rumbo que están tomando los proveedores de automatización empresarial.
El discurso de la "empresa autónoma"
Automation Anywhere vende software de automatización y orquestación agéntica. Su objetivo declarado es lo que denomina la "empresa autónoma", un modelo operativo en el que un negocio funciona hasta en un 80 % de forma autónoma o con ayuda de la IA.
Hasta ahora, esa visión se había centrado sobre todo en los procesos internos. Boost.ai aporta la parte de atención al público. Su tecnología permite que la IA reciba una solicitud de un cliente o de un empleado y la encamine después por el middle y el back office hasta completar la tarea.
El consejero delegado, Mihir Shukla, explicó la idea a partir de tres tipos de trabajo que tiene cualquier empresa: atender a los clientes, dar soporte a los empleados y gestionar el negocio. A su juicio, normalmente funcionan por separado. "Con Automation Anywhere y Boost.ai, aspiramos a ser la oferta líder para dar a cada empresa una operación autónoma que escuche, decida y actúe en los tres ámbitos", afirmó.
Lo que aporta Boost.ai
Boost.ai no es un pequeño experimento. Según las empresas, cuenta con:
- Más de 650 implantaciones
- Unos 600 agentes de IA en funcionamiento
- Soporte para más de 150 millones de conversaciones automatizadas
- Una plataforma que funciona en más de 36 idiomas
Su cartera de clientes se cuenta por centenares y se concentra sobre todo en sectores regulados y en Europa. Destacan los servicios financieros, las telecomunicaciones y los seguros. Entre los clientes citados figuran Nordea Bank Abp, DNB Bank ASA, Credit Union of Colorado y la plataforma de inversión Trading 212.
El cumplimiento normativo es una parte importante de su propuesta. Boost.ai asegura que su plataforma mantiene los mensajes seguros y privados y cumple el Reglamento General de Protección de Datos, la principal ley de protección de datos de la Unión Europea, y la HIPAA, la ley estadounidense que regula la privacidad de la información sanitaria.
El consejero delegado de Boost.ai, Jerry Haywood, defendió que la trayectoria de su empresa demuestra que la IA conversacional y de voz "puede funcionar a escala empresarial con la fiabilidad, el cumplimiento normativo y la gobernanza que exigen los sectores regulados".
Esos clientes deberían encajar bien con la base propia de Automation Anywhere, que se cuenta por miles en todo el mundo e incluye a muchas empresas de sectores igual de complejos.
La segunda pieza de un puzle más grande
No es la primera adquisición de Automation Anywhere en este terreno. A finales de 2025 compró Aisera e integró la plataforma de IA agéntica de esa empresa en su ecosistema de automatización agéntica de procesos. Con la incorporación de Boost.ai, la compañía sostiene que tendrá la oferta más completa del mercado para el trabajo de oficina autónomo.
Describe esa oferta en tres partes:
- Operaciones de cliente: agentes de IA que gestionan la voz, el chat y los canales digitales.
- Operaciones de empleados: resolución de solicitudes en informática, finanzas y recursos humanos.
- Operaciones de negocio: procesos críticos que funcionan sobre sistemas de planificación de recursos empresariales (ERP), de gestión de las relaciones con los clientes (CRM) y otras aplicaciones.
El cofundador y director de operaciones, Ankur Kothari, lo presentó como un cambio en la forma en que las empresas deberían pensar en la IA. "La verdadera transformación de la IA llegará cuando las empresas dejen de medir agentes y empiecen a rediseñar cómo se hace el trabajo en torno a los resultados", afirmó.
Un mercado todavía en formación
La IA de voz es todavía una categoría en proceso de maduración. Hoy, la mayor parte de lo que un agente de voz podría hacer en atención al cliente lo resuelven los centros de contacto: personal humano que trabaja con la infraestructura telefónica existente para completar tareas a quienes llaman. El modelo más reciente permite que una persona simplemente hable con un ordenador que después activa la herramienta adecuada. Automation Anywhere quiere ser la capa que establezca esa conexión, tanto si la solicitud llega de un cliente como de un empleado o de un proceso de negocio.
La adopción crece, pero de forma desigual. El informe AI Voice Agent Market de Astute Analytica cifró el mercado en 3.000 millones de dólares en 2025 y prevé que alcance los 45.100 millones de dólares en 2035. La automatización de la atención al cliente tenía la mayor cuota de ese mercado a finales de 2025.
Nuestra opinión
Esta operación sugiere que la frontera entre el "software de automatización" y la "IA de atención al cliente" empieza a desaparecer. Durante años, los proveedores de automatización robótica de procesos trabajaban entre bastidores, mientras que las empresas de chatbots y de voz se ocupaban de la conversación. Automation Anywhere apuesta a que los clientes quieren un único sistema capaz tanto de escuchar una solicitud como de terminar el trabajo.
Encaja en una tendencia más amplia. Las grandes plataformas intentan convertirse en la única capa de agentes de toda la empresa, como se ha visto con SAP convirtiendo Joule en una capa de trabajo agéntica y con la apuesta de Google Cloud por un único asistente en todas partes. La voz en particular está acaparando la atención, y Microsoft también está desarrollando modelos de voz pensados para agentes de voz en tiempo real.
Conviene seguir de cerca a qué ritmo se integran las herramientas de Boost.ai con la plataforma de Aisera y si su fortaleza en los sectores regulados europeos se traslada a la base de clientes más amplia de Automation Anywhere. El objetivo del 80 % de autonomía es ambicioso. Que los clientes rediseñen realmente el trabajo en torno a los resultados, como plantea Kothari, será la verdadera prueba.
