Natura Interface: el anillo de 99 dólares para agentes de IA
La mayoría de los agentes de IA siguen viviendo detrás de una pantalla. Natura, una startup que trabaja tanto en IA como en hardware, quiere llevarlos a tu dedo. Su nuevo anillo inteligente, llamado Interface, cuesta 99 dólares. Basta con pulsarlo para enviar una petición a un agente de IA, grabar una idea o iniciar una tarea sin sacar el móvil.
El anillo también monitoriza la salud. Registra la frecuencia cardiaca, la variabilidad de la frecuencia cardiaca (VFC), el sueño y la actividad. Natura prevé abrir las reservas el mes que viene y empezar los envíos en diciembre o enero.
De los auriculares a un anillo
Interface es el segundo dispositivo de Natura. El primero fue HumanPods, unos auriculares con IA para hablar con agentes. Más tarde, la empresa concluyó que los avances recientes en tecnología de voz exigían un formato distinto.
El fundador, Carlo Edoardo Ferraris, creó antes Rolling Square, una empresa de accesorios tecnológicos. Tras años fabricando hardware de consumo, llegó a la conclusión de que una IA que avanza tan deprisa necesita una nueva interfaz, una en la que la gente pida las cosas como se las pediría a otra persona.
Su argumento a favor del anillo es el acceso constante. "Lo que quieres de verdad es tener acceso a tus agentes 24/7", explicó a TechCrunch, y añadió que un anillo funciona "porque es básicamente una extensión de ti. Puedes ducharte con él, puedes dormir con él. Nunca te lo quitas".
Qué se supone que hace el anillo
En su lanzamiento, Interface se conectará con varios agentes y aplicaciones, entre ellos Muse, de Meta, Instinct, Grok Bot, Claude y ChatGPT. Los usuarios pueden elegir qué agente se encarga de cada petición. Por ejemplo, Claude podría escribir código mientras Instinct hace una reserva.
Entre los ejemplos de uso cotidiano que propone Natura están:
- empezar a registrar el entrenamiento mientras sales a correr
- pedir la agenda del día nada más despertarte
- volver a pedir champú desde la ducha
- apagar la tele y poner la alarma del día siguiente al irte a dormir
- grabar una reunión y enviar las notas a un compañero
Las respuestas llegan a través de unos auriculares conectados, una Actividad en Directo del iPhone o la aplicación NatureOS. El anillo también puede controlar dispositivos, ordenadores incluidos. Ferraris cree que los agentes de IA acabarán haciendo la mayor parte del trabajo con el ordenador, como rellenar formularios, enviar mensajes, buscar archivos y preparar borradores de presentaciones, todo mediante breves peticiones de voz.
Precio, batería y hardware
Natura asegura que el precio de 99 dólares es temporal y que piensa subirlo cuando crezcan el uso y la demanda. Tras un periodo gratuito de tres a seis meses, los usuarios pagarán una suscripción de 9 dólares al mes. La empresa afirma que sus costes de fabricación son parecidos a los del Oura Ring y el Samsung Galaxy Ring, ya que los dispositivos comparten muchos componentes. Al principio lo vende más barato para que a la gente le resulte más fácil probarlo.
Las funciones de salud abarcan la frecuencia cardiaca, la frecuencia cardiaca en reposo, la VFC, las fases del sueño, los pasos y el movimiento diario, además de la temperatura de la piel a lo largo del tiempo. La batería dura entre seis y 12 días según el uso, y una carga completa tarda 100 minutos.
El mercado de los anillos inteligentes ya está muy concurrido. Oura, Ultrahuman y RingConn se centran en la salud. Pebble y Vocci, en la IA. Ferraris sostiene que Interface es diferente porque ofrece ambas cosas, con una batería de larga duración en un tamaño reducido.
Nuestra opinión
Interface refleja una tendencia más amplia: el agente se está convirtiendo en el producto y el dispositivo no es más que una forma de llegar a él. Ya lo hemos visto con los asistentes que viven en los mensajes de texto. Un anillo lleva la misma idea un paso más allá y reduce la interfaz a un botón y una voz.
La propuesta depende de cosas que Natura no controla. El anillo solo es tan útil como los agentes a los que se conecta, y Ferraris admite que los primeros compradores serán sobre todo profesionales del sector tecnológico que ya usan agentes personales. Su previsión de que la mayoría de la gente tendrá uno en cosa de un año es eso, una previsión, no un hecho.
Hay tres cosas que conviene vigilar tras el lanzamiento. Primero, si repartir las peticiones entre varios agentes funciona con fluidez en el día a día. Segundo, si los compradores aceptan una cuota de 9 dólares al mes además del precio del anillo. Tercero, si un anillo pensado para la voz puede de verdad encargarse de tareas que hoy necesitan una pantalla. Si lo consigue, será un argumento de peso a favor del hardware de IA sin pantalla.
